domingo, octubre 11, 2015

Desde la mirada indígena, el país luce más pobre, excluyente y discriminador

Este artículo publicado en Diario La Hora, de Guatemala, país predominantemente indígena maya, sigue padeciendo el flagelo de la discriminación. Tiene perlas como:

Si la pobreza, la exclusión y la discriminación son problemas que afectan a guatemaltecos de todos los grupos étnicos, las estadísticas dan cuenta que son aún más serios en las poblaciones indígenas. Estadísticas, estudios y analistas no dejan dudas sobre la desventaja que supone en el país pertenecer a un grupo indígena.
En el hospital la mayoría de información está disponible en español, lo que dificultó en gran medida que los padres comprendieran la situación de sus hijas, pese a que según la Ley de Idiomas, la población debe ser informada y atendida en el idioma propio de su comunidad lingüística.Según la Procuraduría de Derechos Humanos, el Estado no garantiza la educación sin discriminación para este sector, pues los servicios públicos en el país contienen elementos discriminatorios y de racismo.
En materia de salud, el Sistema de Naciones Unidas en Guatemala lamentó recientemente las restricciones y el retraso que viven los indígenas, históricamente explotados y en condiciones de pobreza.
“En materia de salud, el acceso a estos servicios aún es restringido en los distintos territorios indígenas, lo cual se agrava por la desfavorable situación socioeconómica”
En la actualidad, de cada diez habitantes indígenas, al menos ocho sostienen su economía a través del comercio informal. (¿Conocido, verdad?)
En cuanto al acceso de los pueblos indígenas a la justicia, la PDH agrega que existe una dificultad en comprender los procedimientos legales, porque se utiliza únicamente el español, a pesar que los demás idiomas son reconocidos en el país.
Los grupos indígenas van a la Ciudad en busca de mejores condiciones de vida y no siempre las encuentran; podrán percibir mejores ingresos que en el campo, pero lo más seguro es que continúen en el ciclo de la pobreza

Fuente: La Hora  

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