domingo, diciembre 13, 2015

Una epidemia de sida está diezmando a los warao

Realmente fuerte. Es como una bofetada. Hace años hice una contraofensiva contra unos expertos que habían denunciado esta situación en la región del Delta Amacuro. Ellos simplemente llamaban a las autoridades de salud y entes responsables a investigar una enfermedad que estaba ocasionando unas muertes muy raras. Vale decir, atípicas, no se parecía a nada conocido. Para ese momento se había creado el Plan Delta quienes habían hecho un diagnóstico de salud de la zona.
Parece ser que la forma como el HIV-Sida se manifiesta de una manera diferente debido a la ignoracia sobre la enfermedad, ya que se presenta de muy variadas maneras.
Este artículo refiere algunos puntos.
El día que monseñor Felipe González le pidió a los habitantes de San Francisco de Guayo –un poblado indígena localizado en el Delta del Orinoco, al extremo nororiental de Venezuela– que describieran lo que la gente sentía antes de morir, todos comenzaron a nombrar: diaraya (fiebre), sojo (diarrea), botukataya (pérdida de peso), botobotoya (debilidad), ataearakateobo (mareos). Ninguno mencionó la enfermedad que engloba todos esos síntomas. “Señores ustedes están muriendo de sida”, sentenció el sacerdote.
Luis José Rodríguez, médico de la zona, ha tenido que dar explicaciones similares a las del sacerdote. Los indígenas warao solo advierten la fulminante presencia de la enfermedad cuando el cuerpo comienza a descomponerse.
San Francisco de Guayo fue una de las ocho comunidades –las otras fueron Jobure de Guayo, Isla de Jobure, Jobotoboto, Ibute, Usidu, Guayo, Jeukubaka, Ibuiruina– donde a finales de 2011, el doctor Julián Villalba y otros investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y el Instituto de Biomedicina de la Universidad Central de Venezuela elaboraron el estudio HIV-1 Epidemic in warao amerindians from Venezuela: spatial phylodynamics and epidemiological patters (2013), que arrojó como resultado que 55 indígenas tenían el Virus de Inmunodeficiencia Humana.
Los especialistas se alarmaron porque 9,55% de los habitantes de ocho comunidades estudiadas habían contraído el virus. La más alta prevalencia en el mundo corresponde hasta ahora a una región lejana: el África subsahariana, con 5% de su población.
El análisis genético del genoma del virus sugería, además, que la epidemia de VIH en las comunidades warao se duplicaría cada 10 meses. La prevalencia del virus fue más significativa en los hombres (15,6 %) en comparación con las mujeres (2,6%), todos en edades comprendidas entre los 18 y 30 años. Y la comunidad más afectada fue Usidu (21,6% seropositividad).
Este trabajo fue presentado en reuniones con las viceministras de salud Miriam Morales y Claudia Morón, en 2012 y 2014, respectivamente. De estas autoridades sanitarias solamente Claudia Morón continúa como viceministra de Redes de Salud Colectiva. En aquel momento las funcionarias aseguraron que tomarían medidas, que una parte de la institución ya conocía el problema, y que debían planificar una investigación de campo. En 2015 algunos especialistas de estos estudios y antropólogos de otra investigación Estudio de VIH en poblaciones warao. Determinantes sociales (Fundacredesa), que aún no se ha publicado, también se reunieron con representantes de la Defensoría del Pueblo para plantearles la situación. Solo se sabe que luego de esto viajaron a Tucupita, se reunieron con autoridades y realizaron talleres con líderes comunitarios.
Los análisis filodinámicos sugieren que el virus se introdujo en poblaciones warao a principios del año 2000. Luego de atravesar su fase inicial de crecimiento lento, alcanzó San Francisco de Guayo y Jeukubaka alrededor de 2005. Hace diez años que comenzó su fase de crecimiento exponencial de expansión.

Todo el artículo en: Armando Info
Otra fuente: Ministerio de salud oculta epidemia de sida que está diezmando a los waraos (Mundo Oriental).
Otra: Un pueblo abandonado a su suerte
 

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