domingo, febrero 12, 2012

Shawantama'ana: lugar de espera, una visión del pueblo wayúu

Hoy hago mis comentarios acerca de la película documental "Shaewantama'ana: Lugar de espera", de la cineasta Yanilú Ojeda, gran amiga y tawala desde que la conocimos haciendo el documental ganador El Hospital, junto a Leiqui Uriana y Xavier Larroque. Fue estrenada en el marco de el festival de cine nacional Manuel Trujillo Durán. En esta oportunidad Yaniluú se luce con un trabajo majestuoso que nos transporta en chirrinchera por todo el trayecto histórico y terrestre desde Maracaibo hasta la Alta Guajira del lado colombiano. Una trama del día a día en este terminal, que convive con numerosas historias de nuestros hermanos y hermanas wayúu, el viaje semanal, la carga del equipaje, la correspondencia, las vicisitudes con las autoridades, entre otras cosas.
La historia del terminal se transporta desde la época en que los wayúu viajaban al sur del lago a trabajar en las fincas, cuando era un puerto lacustre para piraguas. Habla de la historia cuando estaba en Ziruma, luego en El Mamón y, finalmente, en donde se encuentra ahora, detrás de la Estación de gasolina Caribe. Hablan sus protagonistas, los choferes, los fundadores, los conocedores de la historia wayúu, Nemesio Montiel Fernández y Leoncio Pocaterra (Juan Pushaina).




Muy acertada la apuesta de plasmar esta vivencia tan cotidiana que se nos escapa de la vista sobre los alcances que tiene en materia cultural. Shawatama'ana no sólo es un lugar de espera, sino un punto de encuentro. Acá confluyen tantos elementos, historias, objetos, personas, caracteres, que es un tópico obligado a considerar desde el punto de vista sanitario, ya que los terminales son lugares para estudiar mejor los comportamientos humanos. En este, en particular, es un trozo bien grande de este pueblo indígena.
Gracias, Yanilú, por plasmarlo de manera tan auténtica. Muchos querrán verla.
Me tomo el atrevimiento de colocar algunas imágenes de su perfil de Facebook, pero ilustran de manera muy fiel esa vivencia en su realización, compartiendo con los verdaderos protagonistas, quienes fueron invitados y homenajeados en su estreno. Como dijo mi esposa, ya Yanilú forma parte del colectivo wayúu y, por ende, ahora se rige por sus usos y costumbres. Todo el éxito del mundo para ella.
Quedará la pregunta: dónde verla, donde adquirirla, pero, supongo que esta película viajará por festivales.

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