lunes, septiembre 01, 2008

¿En fin, de qué se mueren los waraos?

¿En qué ha terminado todo esto de las muertes de los waraos que tanta bulla hacía? Acá les dejo un artículo bastante largo, donde se narra las venturas y desventuras que vive este hermano indígena. El poeta del pueblo, Alí Primera les dedicó una triste y veraz canción que rezaba “dénmele un canto al warao”. Es lamentable cuando los medios de información hacen una fiesta con una tragedia tan antigua, en la que es difícil revertir la vergüenza étnica de tantos años, la deuda de los servicios públicos, la exclusión, la inequidad. Si algún venezolano quiere conocer la injusticia de cerca vaya a conocer los ambientes donde viven nuestros hermanos indígenas. Esto no es nuevo: nosotros los llevamos para allá. Cada uno de nosotros, como venezolanos, tenemos nuestra cuota de participación. 
¿Quieren saber que es nuevo? Reconocer la medicina tradicional de los waraos, sus wisiratu, su sabiduría ancestral y darles el lugar que se merecen, adiestrarlos para detectar los problemas de salud de su comunidad, convertirlos en médicos o médicas, enfermeros o enfermeras, bioanalistas, construirles servicios de salud con adaptaciones interculturales a su cosmovisión y concepción de el proceso salud - enfermedad. Esto sí es noticia. 
¿El desenlace? Bueno, a los waraos los carcome las enfermedades que les llevamos los criollos: tuberculosis y SIDA. ¿Y la rabia? La que le dio a los investigadores cuando vieron que no era rabia.


Mujeres en Perú: ante el dilemo de no parir en casa

La interculturalidad es una norma, una máxima que debe prevalecer ante la posibilidad de ofrecer atención en salud a la población indígena o a cualquier persona o comunidad. Cuando un servicio de salud aplica la interculturalidad, dichos usuarios o beneficiarios se sienten identificados con el mismo. Acá les dejo un buen artículo sobre los apuros en Perú para que las mujeres vayan a parir en el hospital, es decir, institucionalizarles la forma de parir. 

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